Una caña, por favor
No en vano tiene una buena acción antioxidante –nos protege frente a las agresiones cotidianas como la contaminación o la acción solar-procedente de la cáscara de la cebada y del lúpulo, dos de sus ingredientes fundamentales. Así lo afirman trabajos elaborados por la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación (SEDCA) que la posiciona –a la versión sin alcohol, claro- en los primeros puestos de las bebidas más cardiosaludables por ejercer una actividad antioxidante global.
Te seguimos dando más razones para tomarte una caña. La cerveza tiene, además, vitaminas del grupo B, ácido fólico y minerales como el fósforo, el magnesio y el calcio, de manera que ayuda a alcanzar un envejecimiento más saludable. Y algunos especialistas como Jesús Román Martínez, de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, la recomiendan, incluso, después de una sesión de deporte para una mejor recuperación física. Eso sí, como todo en esta vida, la virtud está en el punto medio y en todos los casos se recomienda siempre un consumo moderado. ¿Te apetecen unas cañas? Ahora te sobran las razones.
